Archivo de Febrero de 2009

¡A leer tocan!

Viernes, 13 de Febrero de 2009

El foro Ábrete libro, en el que entré siguiendo las andanzas de Montse de Paz y del que me he hecho asidua seguidora, ha organizado un miniclub de lectura de Bruno Dhampiro… Tan mini, tan mini que, de momento, sólo cuenta con dos componentes. Así que aprovecho esta tribuna semipública para lanzar el anuncio.

La cosa consiste en registrarse en el foro y en ir leyendo el libro, comentando dudas, reflexiones y teorías marcianas a medida que avanzáis. Yo también pulularé por allí, aclarando dudas, creando otras más complejas y desentrañando sin destripar.

Así que ya sabéis: si queréis releer Bruno Dhampiro, éste es el momento de hacerlo en compañía. Y si podéis convencer a algún amigo, familiar o cónyuge desprevenido, yo os lo agradeceré con el método tradicional (exaltación de la amistad y cañas gratis a poco que os pongáis a tiro).

El miniclub se abre el 15 de febrero. Podéis apuntaros y enteraros de qué va la cosa aquí.

Deutschland über alles!

Sábado, 7 de Febrero de 2009

Una imagen vale más que mil palabras  (Terry Pratchett estableció cuánto más en una de sus famosas notas a pie de página). De modo que…

 

Oh, sí. Es lo que parece. La portada de la edición alemana de Bruno Dhampiro, convertido para el público teutón en El orfanato del vampiro. Y no os creáis que es un boceto, una prueba o una primicia… Cualquiera puede descargarse la cubierta en alta resolución en la web de Fischer Verlage (concretamente, aquí) y, a partir del 12 de febrero, cualquiera puede comprárselo en librerías de toda Alemania (y alguna de Bélgica y de Suiza, que las autoras de libro único nos googleamos estas cosas a poquito que tengamos oportunidad). Yo, por respeto a mis lectores de all around the world, e aprendido a escribir el título en alemán y a pronunciarlo con ferocidad, que es la única manera de hablar alemán que conozco, qué le voy a hacer.

En fin, pues eso, pues ya está aquí, y estoy contenta, feliz y encantada. Ya sabéis… ¡Das Waisenhaus der vampire, para ese sobrinito teutón que todos tenemos!