Bruno y la vuelta al cole
Aprovecho la tarde de domingo para actualizar un poquillo, aunque no hay grandes novedades a la vista. Bruno II sigue su lento camino y Bruno I, al parecer, se defiende bien en librerías. Veremos cómo se da el trimestre de otoño, con sus navidades y todo.
La entrevista en Onda Cádiz fue bien. Creo que me embarullé en alguna pregunta y que dije un par de obviedades, pero tampoco fue nada escandaloso. La presentadora y la maquilladora fueron muy amables y espero que todo quedara más pulido tras el montaje. Eso sí, no tengo ninguna crítica, buena o mala, de los espectadores potenciales. Mis padres se despistaron y se la perdieron y una amiga a la que había avisado tampoco me ha comentado nada, así que supongo que tampoco llegó a verme. Ah, pequeños, algún día se pagarán millones por esas imágenes y lamentaréis no haberlas grabado… je je.
El jueves tengo una reunión con La Casa Encendida para ver si hacemos alguna actividad relacionada con Bruno. Tengo un par de ideas y muy poca experiencia en este tipo de proyectos, así que es muy posible que diga grandes gansadas. ¡Si alguien tiene alguna propuesta, que la comparta conmigo, por favor!
Por otra parte, voy a hacer un llamamiento a todos mis amigos y conocidos (que están ya hasta las narices de mis llamamientos, todo hay que decirlo) porque creo que estaría muy bien poder hacer algo en centros escolares. Lo ideal, por supuesto, sería que los chavales lo leyeran y hacer algo después con ellos. Pero también se pueden hacer charlas relacionadas con el mundo vampírico, que, al fin y al cabo, es un clásico de la literatura y da mucho de sí.
Y, de momento, eso es todo. Acabo de volver de un miniviaje a Venecia y he decidido que es una ciudad maravillosa en la que yo moriría de inanición. Como si no me diera ya problemas mi sentido de la orientación, en Venecia hay que sumar a la confusión las calles que acaban en patios interiores o en canales sin puente. Me perdería para siempre y sufriría una muerte horrible.
Y aprovecho para poner esta foto de mi hermana, mi cuñado y yo misma en la Feria del Libro, que me gusta mucho.

24 de Septiembre de 2008 a las 6:49
Pasé como te dije tu petición de ayuda escolar a la sección apropiada de la familia; y Teresa lo ve mal… por varios motivos:
- da clase a niños de entre 3 y 5 años… que no saben leer (así que es un poco pronto para venderles un libro).
- acaba de entrar hace dos semanas nueva en el cole, por lo que aún no tiene confianza con las maestras de tu “público potencial”.
- el cole nuevo en el que empieza este año está en la “zona cero” de la inmigración vallisoletana: 60% de marroquíes, 20% de búlgaros, y cantidades menores de gitanos, sudamericanos… los profesores suelen comprarles de su bolsillo lápices y cosas similares, así que no es probable que compren libros.
Dicho lo anterior, difundiremos la idea entre amigas maestras (en ese mundillo se habla en femenino, porque son todo mujeres) con más opciones. ¿Para qué edades está recomendado el libro? (de esto me puedo enterar por cualquier medio, pero mola que te lo conteste directamente la autora
Un saludo,
Fran.
24 de Septiembre de 2008 a las 8:13
Hola otra vez, compañero, y gracias por el cable.
El libro está recomendado para niños entre 9 y 13 años. Yo creo que la edad justa para leerlo son los 11. Menos si son muy buenos lectores y más si aún no están en la edad del pavo. El libro es muy “blanco” (no hay tramas amorosas ni sangre) y en cuanto se sienten adolescentes lo consideran demasiado infantil para ellos.
8 de Octubre de 2008 a las 10:46
A ver si hay más suerte en Palencia… Sé que la hermana de R se lo ha llevado a la directora.