Aprovecho la tarde de domingo para actualizar un poquillo, aunque no hay grandes novedades a la vista. Bruno II sigue su lento camino y Bruno I, al parecer, se defiende bien en librerías. Veremos cómo se da el trimestre de otoño, con sus navidades y todo.
La entrevista en Onda Cádiz fue bien. Creo que me embarullé en alguna pregunta y que dije un par de obviedades, pero tampoco fue nada escandaloso. La presentadora y la maquilladora fueron muy amables y espero que todo quedara más pulido tras el montaje. Eso sí, no tengo ninguna crítica, buena o mala, de los espectadores potenciales. Mis padres se despistaron y se la perdieron y una amiga a la que había avisado tampoco me ha comentado nada, así que supongo que tampoco llegó a verme. Ah, pequeños, algún día se pagarán millones por esas imágenes y lamentaréis no haberlas grabado… je je.
El jueves tengo una reunión con La Casa Encendida para ver si hacemos alguna actividad relacionada con Bruno. Tengo un par de ideas y muy poca experiencia en este tipo de proyectos, así que es muy posible que diga grandes gansadas. ¡Si alguien tiene alguna propuesta, que la comparta conmigo, por favor!
Por otra parte, voy a hacer un llamamiento a todos mis amigos y conocidos (que están ya hasta las narices de mis llamamientos, todo hay que decirlo) porque creo que estaría muy bien poder hacer algo en centros escolares. Lo ideal, por supuesto, sería que los chavales lo leyeran y hacer algo después con ellos. Pero también se pueden hacer charlas relacionadas con el mundo vampírico, que, al fin y al cabo, es un clásico de la literatura y da mucho de sí.
Y, de momento, eso es todo. Acabo de volver de un miniviaje a Venecia y he decidido que es una ciudad maravillosa en la que yo moriría de inanición. Como si no me diera ya problemas mi sentido de la orientación, en Venecia hay que sumar a la confusión las calles que acaban en patios interiores o en canales sin puente. Me perdería para siempre y sufriría una muerte horrible.
Y aprovecho para poner esta foto de mi hermana, mi cuñado y yo misma en la Feria del Libro, que me gusta mucho.

Ana, Vito y yo en la feria del libro